UMI fue un proyecto de desarrollo visual realizado como parte de un trabajo académico colectivo, en el que asumí el rol de director de arte, coordinando y definiendo el lenguaje visual general del proyecto.
Mi trabajo incluyó la creación y supervisión de bocetos de escenarios, el desarrollo visual de personajes, y la construcción de animatics para un episodio, estableciendo atmósferas, composición y coherencia estética entre las distintas áreas.
Aunque el proyecto no llegó a su fase final de producción, el proceso permitió construir un universo visual sólido y sentar las bases narrativas y estéticas del proyecto, así como una experiencia real de dirección y trabajo en equipo dentro de un entorno de animación.